La sensación de piernas cansadas, hinchazón al final del día o calambres nocturnos son señales claras de que tu sistema circulatorio está luchando contra la gravedad. La mala circulación en las piernas, conocida médicamente como Insuficiencia Venosa Crónica (IVC), no es solo una molestia, sino la antesala de problemas más graves como varices y trombosis.
En Clínica DKF, nuestros expertos en Angiología y Cirugía Vascular afirman que la prevención es la mejor medicina. Para ayudarte a conseguir piernas saludables, hemos reunido los 5 hábitos diarios más efectivos que puedes implementar hoy mismo para optimizar tu retorno venoso y mejorar la circulación.
1. El movimiento es la clave: activa el «segundo corazón»
El sedentarismo es el peor enemigo de la circulación. Las venas utilizan la bomba muscular de las pantorrillas para impulsar la sangre de vuelta al corazón (por eso se les llama el «segundo corazón»).
- Evita las pausas largas: si trabajas sentado, levántate y camina durante 5 minutos cada hora.
- Contracción de gemelos: incluso sentado, realiza flexiones de tobillo (moviendo la punta del pie arriba y abajo) para activar la bomba muscular de la pantorrilla.
- Ejercicio aeróbico: la natación, caminar rápido o el ciclismo son ideales, ya que promueven la contracción rítmica de las pantorrillas sin impacto excesivo.
Este hábito diario no solo reduce la pesadez, sino que es fundamental para prevenir la aparición de varices en las piernas.
2. Hidratación y dieta: el papel de la viscosidad sanguínea
Una hidratación adecuada es vital, ya que la deshidratación hace que la sangre sea más viscosa y dificulta su fluidez.
- Bebe suficiente agua: asegúrate de beber al menos 1.5 a 2 litros de agua al día.
- Fibra y antioxidantes: una dieta rica en fibra previene el estreñimiento (que aumenta la presión abdominal, dificultando el retorno venoso). Los alimentos con bioflavonoides (frutos rojos, cítricos) fortalecen las paredes de los vasos sanguíneos.
- Reduce el sodio: el exceso de sal contribuye a la retención de líquidos y al edema, lo que aumenta la presión sobre las venas y empeora la sensación de piernas cansadas.
3. La postura y la elevación
La forma en que descansas o te sientas impacta directamente el retorno venoso.
- Evita cruzar las piernas: cruzar las piernas comprime las venas poplíteas detrás de la rodilla, obstruyendo el flujo sanguíneo.
- Eleva las piernas: al final del día, eleva las piernas por encima del nivel del corazón durante 15-20 minutos (apoyándolas contra una pared, por ejemplo). Este simple hábito diario facilita el drenaje venoso y alivia la hinchazón.
- Evita el calor directo: el calor (saunas, baños muy calientes) provoca vasodilatación, lo que hace que la sangre se estanque y se acumule en las venas. Opta por duchas de agua tibia o fría en las piernas.
4. Medias de compresión
El uso de medias de compresión es el pilar del tratamiento no invasivo para la IVC y la mejor herramienta de prevención para personas con riesgo (trabajos de pie o sentados).
- Consulta a tu angiólogo: es crucial que el especialista determine el nivel de compresión y la talla exacta que necesitas. Una compresión inadecuada puede ser ineficaz o incluso perjudicial.
- Uso matutino: ponte las medias a primera hora de la mañana, antes de que las piernas se hinchen, y quítatelas al acostarte.
Este es un consejo médico, no un simple hábito diario, y es esencial si ya tienes arañas vasculares o varices visibles.
5. Evaluación vascular periódica para prevenir problemas graves
Aunque implementes todos estos hábitos diarios, la predisposición genética a la mala circulación existe. La única forma de saber si tienes un problema profundo de circulación es mediante una evaluación profesional.
En Clínica DKF, nuestro servicio de Angiología y Cirugía Vascular realiza un Eco-Doppler Vascular. Este examen indoloro permite al especialista mapear el flujo de sangre, medir la presión y detectar a tiempo cualquier fallo valvular o signo de trombosis.
No esperes a que la pesadez se convierta en dolor o varices avanzadas. Adoptar estos 5 hábitos diarios para mejorar la circulación te ayudará a mantener unas piernas saludables y llenas de vitalidad.
