El ciclismo es un deporte de bajo impacto, ideal para las articulaciones. Sin embargo, la repetición constante del pedaleo y el vínculo rígido entre el pie y el pedal (a través de las calas) lo convierten en actividad de reiesgo para una de las lesiones más dolorosas de los pies: la fascitis plantar.
Si has notado un dolor punzante en la planta del pie, especialmente cerca del talón, que se intensifica al pedalear o al dar los primeros pasos por la mañana, es hora de actuar. En Clínica DKF, somos especialistas en la salud del deportista y te explicamos cómo prevenir esta lesión y, si ya la padeces, cómo eliminarla de forma rápida y efectiva.
¿Por qué la fascitis plantar afecta al ciclista?
La fascitis plantar es la inflamación de la fascia, un tejido grueso que recorre la planta del pie, conectando el talón con los dedos. Aunque se asocia más a los corredores, en el ciclismo intervienen factores específicos que aumentan el riesgo:
- Ajuste incorrecto de las calas: un factor determinante. Si las calas están mal alineadas o muy adelantadas, fuerzan al pie a adoptar una posición inadecuada durante el pedaleo, sobrecargando la zona.
- Zapatillas demasiado rígidas o estrechas: un calzado que no se ajusta bien puede comprimir el pie o no proporcionar el soporte adecuado al arco, aumentando la tensión sobre la fascia.
- Pie plano o pie cavo: las alteraciones biomecánicas naturales del pie, si no se compensan con plantillas, provocan una distribución anormal de las fuerzas.
- Desequilibrio muscular: la debilidad en la musculatura intrínseca del pie, junto con una tensión excesiva en la cadena posterior (isquiotibiales y gemelos), traslada el estrés a la fascia.
La Biomecánica y el pie del ciclista
La mejor forma de combatir la fascitis plantar en ciclistas es mediante una prevención activa que se centra en tres pilares:
1. Revisa tu Bike Fitting
Un estudio biomecánico o un ajuste de calas profesional es crucial. Asegúrate de que:
- Posición de la cala: debe estar justo debajo de la cabeza del primer metatarsiano o ligeramente retrasada para disminuir la palanca y la tensión sobre la fascia.
- Alineación: las calas deben permitir que el pie se mueva en su plano natural.
- Suplementación: en casos de dismetría o pronación/supinación excesiva, puede ser necesaria una cuña o suplemento entre la zapatilla y la cala.
2. Fortalecimiento y movilidad específicos
Incluye en tu rutina ejercicios que mejoren la salud de tu pie:
- Movilidad del tobillo: realiza círculos y estiramientos del gemelo y sóleo para reducir la tensión en la parte posterior de la pierna.
- Fortalecimiento del pie: realiza ejercicios de «agarre» con los dedos o camina descalzo sobre superficies variadas para activar la musculatura interna.
- Masaje con pelota: usa una pelota de golf o tenis para masajear la planta del pie, focalizando la presión en el arco para liberar tensión.
El tratamiento en Clínica DKF: Ondas de Choque focales
Si el dolor persiste a pesar de la prevención y los estiramientos, es fundamental buscar un tratamiento especializado para evitar que la lesión se cronifique.
¿Cómo tratar la fascitis plantar?
La Doctora Karin Freitag, Directora de la Clínica DKF en Madrid, es especialista en tratamiento de la fascitis plantar mediante ondas de choque focales.
En tan sólo tres sesiones, con un intervalo entre ellas de una semana, el paciente mejora la función y el dolor en un 80-90% de los casos. Además, no requiere preparación previa y es ambulatorio.
Únicamente durante el tratamiento, el paciente deberá suspender la actividad física, pudiendo mantener las sesiones de fisioterapia en aquellos casos en los que esté indicado. Una vez finalizado el tratamiento el paciente podrá retomar su rutina y sus aficiones.
¿Qué es y para qué sirve el tratamiento de las ondas de choque focales?
El tratamiento de ondas de choque focales es el más efectivo y cómodo para curar la fascitis plantar. Su efecto analgésico y antiinflamatorio produce un efecto biológico que favorece la regeneración tisular.
Beneficios del tratamiento en Clínica DKF:
- 3 sesiones en 3 semanas.
- Mejoría del dolor en cada sesión.
- Tratamiento compatible con el día a día.
- Hasta un 90% de éxito.
- Tratamiento ambulatorio sin efectos secundarios.
- Incorporación progresiva a la actividad deportiva (¡volverás a pedalear sin dolor!).
No permitas que la fascitis plantar te baje de la bicicleta. El diagnóstico precoz y un tratamiento avanzado, como el que ofrecemos en Clínica DKF, son la clave para una recuperación completa y un retorno seguro al deporte.
